Guía práctica
Qué llevar
Poco, pero bien elegido: linterna, abrigo y calzado para la arena.

Cabo se disfruta con poco, pero ese poco conviene elegirlo bien. No hay red eléctrica ni calles iluminadas, se camina a todas partes por la arena y el camión te deja en la arena, no en la puerta de la casa.
Lo que sí
Linterna. De noche las calles no tienen luz, y la vuelta a la casa después de cenar es a oscuras. La del celular sirve, pero gasta la batería que después vas a extrañar.
Cargador y batería extra. Si la casa o el alojamiento no tiene generador, se puede cargar el celular en el almacén, pagando.
Efectivo. Varios comercios aceptan tarjeta, pero no todos, y el cajero de la terminal no siempre funciona.
Abrigo. Aunque sea enero: cuando baja el sol, refresca.
Repelente de mosquitos, protector solar y gorro. En el pueblo no hay un solo árbol que dé sombra.
Calzado para la arena. Se camina por la arena a todas partes: de la parada a la casa, de la casa a la playa, de la playa al faro.


Cartas o algún juego de mesa. Este es un consejo nuestro: las noches a la luz de las velas se hacen largas y lindas con un mazo de cartas, y las tardes en la playa también.
Si venís por el día, podés traer reposera o heladerita para la playa: suben al camión sin problema.

Lo que no
Valija o carry on. Bajás del camión en la arena, y ahí las rueditas no sirven para nada. Mejor un bolso o una mochila.
Carpa. No se puede acampar: Cabo Polonio es Parque Nacional y área protegida.
Mascotas. Tampoco pueden entrar, por la misma razón.
Y si te olvidás algo, no pasa nada. En Cabo se vive con poco, y casi siempre alcanza.
