A 30 metros de la Calavera

El Bonito Hostel

El hostel que sus dueños siempre quisieron encontrar en el Cabo: lindo, limpio y con buena onda.

El fondo de El Bonito: la casa blanca con sillones de almohadones, guirnaldas de luces y una hamaca paraguaya sobre el pasto
El fondo, con la hamaca. · © El Bonito Hostel

El Bonito nació de unas ganas muy claras: hacer el hostel al que sus dueños siempre quisieron ir cuando venían al Cabo. Una casa linda, limpia y tranquila, a treinta metros de la Calavera, para no tener que preocuparse por nada más que el Polonio.

Hay dos cuartos de ocho con cuchetas, uno mixto y otro solo para mujeres, que tiene el baño adentro. Hay uno de cuatro, que si van cuatro amigos es para ellos solos. Y un cuarto privado, con cama doble, para dos.

El cuarto privado, con cama doble, mesas de luz y una alfombra de yute
El cuarto privado. · © El Bonito Hostel
Una guitarra apoyada sobre un mueble de madera oscura, contra una pared blanca
Por si alguien se anima. · © El Bonito Hostel

La vida pasa en el fondo: pasto, una hamaca paraguaya, sillones a la sombra y un parrillero para el asado. La cocina está equipada para cocinar cuando quieras, y en enero y febrero el desayuno viene incluido: tostadas, mermelada, queso y dulce de leche.

La cocina, con estantes abiertos, mesada de madera oscura y piso de baldosas
La cocina. · © El Bonito Hostel
Una galería con sillas y mesas de madera bajo un techo de vigas
La galería. · © El Bonito Hostel

Los que pasaron por ahí repiten lo mismo: que está siempre limpio, que los colchones son buenos y que te atienden con muy buena onda. Hay wifi, aunque, como dicen ellos, no lo vas a necesitar.

Por qué ir

  • Cuartos de 8 (uno mixto y uno solo para mujeres), de 4 y uno privado para dos.
  • Cocina equipada y parrillero en el fondo.
  • Desayuno incluido en enero y febrero.
  • Agua caliente y wifi.

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