Frente a la Calavera

Salty House

Dos casas frente al mar, de dos hermanos que crecieron acá entre sol y surf.

Las casas blancas de Salty House sobre el pasto de la costa, con su cartel, una pérgola y los tanques de agua
Las dos casas, frente al mar. · © Salty House

Salty House es de Titi y Balta, dos hermanos que pasaron la infancia en el Cabo, entre sol y surf. En 2020 encontraron la forma de quedarse: la armaron en primera línea, frente a la Calavera, a pocos pasos de donde te deja el camión.

Son dos casas. Una tiene solo habitaciones privadas, dobles, con el desayuno incluido. La otra combina cuartos compartidos y privados, con espacios comunes más amplios, una ducha afuera y el desayuno opcional. Las dos tienen cocina equipada, agua caliente y lugar para cargar el celular.

Un living de madera blanca con sillón, guitarra, cuadros de olas y una lámpara de caracoles
El living, con la guitarra. · © Salty House

Las mañanas, si el mar acompaña, son de surf. Hay clases grupales todos los días a las 10, para todos los niveles: una hora y media, con traje y tabla. Si ya sabés, alquilás el equipo y salís por tu cuenta. Y también hay clases de yoga.

El resto lo pone el lugar: caminatas, baños de mar, alguna guitarra, juegos de mesa y buena onda con el mar de fondo.

Una cama blanca con almohadón bordado en una habitación chica e iluminada
Una habitación privada. · © Salty House
Cuchetas blancas junto a una ventana, con techo de cañas y una alfombra redonda
Un cuarto compartido. · © Salty House

Detrás hay una idea que se nota: comodidad sin descuidar lo que hace único al Cabo. La luz viene de paneles solares y el agua, de pozos de lluvia.

Es solo para adultos. Y si al llegar no lo encontrás, preguntá por Salty House: en el pueblo todos lo conocen.

Por qué ir

  • Solo para adultos.
  • Desayuno incluido en la casa de privadas; opcional en la otra.
  • Clases de surf todos los días a las 10, según el mar, con traje y tabla.
  • Luz de paneles solares y agua de lluvia.

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