De la Calavera hacia Barra de Valizas

Hasta el Cerro de la Buena Vista

Ocho kilómetros de médanos, desde la Calavera hasta la mejor vista de la costa.

Médanos de arena clara bajo un cielo azul, con unas pocas personas chiquitas sobre la cresta
Los médanos, camino al cerro.

Desde la Playa de la Calavera, hacia el norte, la costa se vuelve médano. Son kilómetros de arena, mar y viento, casi siempre sin nadie, hasta que aparece el Cerro de la Buena Vista. Del otro lado queda Barra de Valizas.

Es la caminata larga de Cabo: ocho kilómetros por la arena, unas dos horas y media a paso tranquilo. Se hace caminando, trotando o a caballo, con alguna de las cabalgatas de la zona. En los mapas figura como Sendero de las Calaveras.

Un grupo de gente caminando por la orilla entre el médano y el mar, con el cerro a lo lejos
Por la orilla, con el cerro al fondo.

Lo que aparece en el camino

Restos de naufragios, como los del Don Guillermo, que encalló en esta costa en 1952. Aves de costa todo el año y, entre julio y octubre, si hay suerte, alguna ballena.

Arena marcada en ondas por el viento, con médanos y rocas al fondo
El viento dibuja la arena.
La cresta de un médano con arena volando contra el cielo azul
Y la va moviendo.

El cerro

Es el punto más alto de los médanos de la costa uruguaya. Tiene rocas de formas raras y unas plantas que se las arreglan para crecer en la arena. Desde arriba se ve todo junto: Cabo Polonio, las islas, la Laguna de Castillos, el arroyo Valizas y el pueblo.

Mucho antes que los pueblos, fue paradero de grupos nómades, que hacían sus armas de caza con estas piedras. Y en su base se colocó, en 1750, uno de los marcos de la primera frontera entre España y Portugal. La pieza principal hoy está en el patio de la Fortaleza de Santa Teresa.

El Cerro de la Buena Vista, un médano alto y ancho con gente caminando hacia la cima
La subida.
Rocas redondeadas al pie del médano, con el mar y la costa detrás
Las rocas del cerro.

Si seguís hasta Valizas

Desde el cerro faltan unos dos kilómetros, pero antes del pueblo está el arroyo Valizas. No lo cruces nadando: suele ser muy peligroso. Hay botes que te cruzan, y conviene llevar efectivo.

Mucha gente la hace así, como una manera de despedirse de Cabo: sale caminando y llega a Valizas. Para volver, se puede desandar el camino por la arena o tomar un ómnibus desde Valizas hasta la terminal, aunque eso da más vueltas.

Con luna llena

En verano se organizan caminatas de luna llena, de noche, de Cabo a Valizas y solo de ida. El médano se vuelve claro bajo la luna, el mar se escucha más de lo que se ve y, a la espalda, el faro sigue girando.

De día o de noche, en verano llevá agua y protector solar. Y tiempo, que esta caminata no se hace con apuro.

Tené en cuenta

  • En verano, agua y protector solar.
  • Si seguís a Valizas, llevá efectivo para el bote que cruza el arroyo.
  • No cruces el arroyo Valizas nadando: suele ser muy peligroso.

Para seguir