De la Calavera a Playa Sur, por el faro

La vuelta al cabo

De una playa a la otra, por las rocas, el faro y los lobos.

Las rocas rojizas de la punta del cabo frente al mar, con dos personas sentadas arriba
La punta del cabo.

Empieza en la Playa de la Calavera, donde suelen estar las barcas de los pescadores artesanales, y termina en Playa Sur. En el medio queda el cabo entero, de una playa a la otra.

Es un kilómetro y medio, una hora caminando con calma. Si tuviéramos que elegir un solo paseo en Cabo, sería este.

El Camino a los lobos

El primer tramo, desde las barcas hasta el faro, tiene nombre propio: el Camino a los lobos. Son unos 500 metros, con zonas de caracolilla y algunos pasos entre rocas, así que mejor ir con calzado y dejar las ojotas para la playa.

La costa de rocas oscuras junto al mar, con olas rompiendo y un sendero de arena clara
Por el Camino a los lobos.

Al llegar al faro, si tenés ganas, podés subir. Desde arriba se ve todo lo que te queda por caminar, y lo que ya caminaste. Te lo contamos en el faro.

El faro de Cabo Polonio y sus casas blancas, visto desde las rocas bajo un cielo azul
El faro, desde las rocas.

La punta

Después del faro viene la parte más linda: la punta misma del cabo. Desde ahí se ve todo junto. Los lobos marinos echados al sol sobre las rocas, las islas enfrente (la Encantada, la Rasa y el Islote), el faro a la espalda y, más atrás, el pueblo.

Casi siempre sopla fuerte, pero vale quedarse un rato, sentado en alguna piedra, mirando el mar romper.

Lobos marinos sobre las rocas junto al mar azul, con una gaviota volando
La colonia, a la vista.
Un lobo marino erguido sobre una roca, con olas rompiendo detrás
Uno, de guardia.

Hay carteles que marcan hasta dónde se puede pasar, hacia donde están los lobos. Respetalos: esas rocas son su casa, y desde este lado se los ve igual de bien.

Hasta Playa Sur

Desde la punta, el camino sigue entre las rocas hasta Playa Sur. Si es de tarde, mejor todavía: es la playa resguardada del viento y, si te quedás, te toca el atardecer.

Dos personas paradas sobre grandes rocas redondeadas, entre pasto verde y cielo despejado
Entre las rocas.

En verano, llevá agua y protector solar.

Un kilómetro y medio, y el cabo entero de una punta a la otra.

Tené en cuenta

  • Andá con calzado: hay tramos de caracolilla y pasos entre rocas.
  • En verano, agua y protector solar.
  • En la punta suele haber mucho viento.
  • Respetá los carteles que marcan hasta dónde se puede pasar, hacia los lobos.

Para seguir